Cuidados básicos tras instalar las láminas
- No bajes las ventanillas durante los primeros 3 o 4 días. El adhesivo necesita tiempo para asentarse correctamente.
- Evita limpiar las lunas recién tintadas. Espera al menos una semana antes de aplicar cualquier producto de limpieza.
- No apliques calor directo ni dejes el coche al sol el primer día. Un exceso de temperatura puede deformar el adhesivo.
Cómo limpiar las lunas tintadas correctamente
1. Usa productos adecuados
Utiliza limpiacristales sin amoníaco ni alcohol. Lo ideal es una mezcla de agua templada con jabón neutro o un producto específico para láminas tintadas.
💡 Consejo de experto: usa un pulverizador con boquilla fina para aplicar el producto sin exceso de agua.
2. Emplea paños suaves y sin pelusa
Los paños de microfibra son los más recomendables. Evita papel de cocina o esponjas abrasivas. Limpia con movimientos suaves y seca con otro paño limpio para evitar marcas.
3. Limpieza interior y exterior: diferencias clave
Recuerda que las láminas se instalan por el interior del cristal. En el exterior puedes usar limpiadores convencionales, pero dentro del vehículo usa poca agua y evita mojar los bordes.
4. Revisa periódicamente el estado de las láminas
Cada pocos meses, comprueba que no haya burbujas, zonas despegadas o pérdida de color. Si detectas algo inusual, acude a tu taller de confianza para revisarlo.
Errores comunes que debes evitar
- Usar limpiadores con amoníaco o alcohol.
- Rascar con objetos duros o cuchillas.
- Aplicar ceras o abrillantadores en las lunas.
- Usar trapos sucios o ásperos que puedan rayar la lámina.
- Limpiar con el coche al sol o con calor excesivo.
- Ignorar la acumulación de polvo en los bordes de la lámina.
Consejos extra para mantener tus lunas como nuevas
- Guarda el coche en garaje o a la sombra siempre que sea posible.
- Evita túneles de lavado automáticos durante las primeras semanas.
- No coloques ventosas, adhesivos ni soportes sobre la lámina.
¿Qué hacer si aparecen burbujas o manchas?
Si observas pequeñas burbujas tras la instalación, no las pinches ni intentes presionar. En la mayoría de los casos desaparecerán solas al evaporarse la humedad. Si persisten, visita nuestro taller en León para una revisión profesional.
